Decidirse a instalar una piscina en el jardín o patio de la casa implica que surjan dudas de todo tipo: el tipo de piscina, el revestimiento, el tamaño, si es de obra o desmontable, etc. Existe un amplio abanico de opciones entre las cuales es difícil perderse. Las piscinas desmontables son ideales para aquellos que buscan una solución temporal o no tienen intención de hacer obras. Son fáciles de instalar y desmontar; proporcionan flexibilidad y existe una gran variedad de opciones y tamaños. Las piscinas elevadas son otra alternativa posible; en este caso, son perfectas para los terrenos irregulares o con poco espacio, con una instalación rápida que no necesita excavación y aporta un diseño moderno al jardín. En el caso de las piscinas de obra, se trata de la opción más duradera y personalizada; requiere mayor inversión y la ejecución de obras que permiten adaptar la piscina totalmente al diseño del jardín.
Los amantes del agua contenida se preguntan cuál es la piscina perfecta y la respuesta no es para nada simple u objetiva: depende. Es muy difícil determinar cuál es la piscina ideal para cada persona porque para cada persona existe una piscina ideal. De manera que lo que toca es buscar y encontrar la piscina perfecta para cada uno a razón de sus necesidades, gustos y preferencias. Una piscina no es una inversión cualquiera; conlleva un desembolso económico, en la mayoría de los casos bastante elevado, por lo que lo más aconsejable es estar completamente seguro de lo que se va a comprar, instalar o fabricar.
Decantarse por una piscina en base a su precio y sin valorar como es debido sus características, calidades y garantías es un error. No basarse en estos criterios hace que sea bastante probable que en el futuro se produzca arrepentimiento sobre la decisión tomada, ya sea porque no se está totalmente convencido de la elección o porque se produzcan problemas que conlleven un alto desembolso económico y sus consiguientes quebraderos de cabeza.
A tener en cuenta
Existen múltiples alternativas a la hora de elegir modelo de piscina, así como sistemas de construcción como el poliéster, el hormigón, el acero, la resina, las piscinas desmontables, las elevadas… Por lo que no resulta fácil determinar cuál es el mejor sistema y el más adecuado en cada caso. Lo que hemos podido comprobar al ver los proyectos de RAMA Piscinas, profesionales dedicados a la rehabilitación y construcción de piscinas con más de dos mil proyectos ejecutados. De forma generalizada, cualquier vendedor de piscinas trata de convencer a sus clientes de que la suya es la piscina más económica, la más bonita, la más resistente, etc. Lo cierto es que todas las piscinas son diferentes y sus características técnicas vienen determinadas por el material utilizado, el proceso de montaje o de construcción, etc.
Hay que valorar que la piscina se va a convertir en una parte de la vivienda con una característica diferente: tendrá de forma permanente (salvo las desmontables) una enorme cantidad de agua almacenada que obliga a no escatimar ni correr riesgos innecesarios.
De ahí que el asesoramiento de un profesional sea fundamental a la hora de tomar la mejor decisión, siendo de gran importancia que los profesionales procedan a realizar un estudio de implantación de la piscina sobre el terreno. Por fácil que pueda parecer, un mínimo detalle puede ser decisivo a la hora de tomar una decisión que no sea la más adecuada. Los profesionales del sector son los más capacitados para proponer las alternativas más adecuadas, dar nuevas ideas y asesorar sobre el mejor modelo y sistema en función de las necesidades.
En la actualidad existen, como decimos, numerosos tipos de piscinas, según el sistema de construcción, el material de la estructura, el diseño, el sistema de desbordamiento, el tratamiento del agua o el uso para el que se vaya a destinar.
Lo primero que hay que hacer, una vez valorado lo expuesto, es determinar el lugar en que se vaya a ubicar la piscina. Lo más adecuado es escoger un lugar del patio o jardín en el que el sol dé durante más horas. Es importante que se encuentre protegido del viento, para disfrutar mejor del baño y evitar que se ensucie más de la cuenta.
Conseguir un jardín moderno con piscina no es difícil a día de hoy; se puede apostar por muebles de línea actual y contemporánea que proporcionan relax y confort al salir del agua. Además, se puede optar por piscinas desmontables aptas para crear un oasis urbano o colocarlas en el jardín. Una opción muy habitual en los últimos años son las piscinas desmontables de acero, rectangulares y prefabricadas. Pueden montarse sin necesidad de hacer obras, cuentan con un sistema de filtración sostenible y suponen un alto ahorro de agua. Otra opción son las piscinas elevadas, fabricadas en aluminio, que incluyen tumbonas con respaldo ajustable, luz LED, limpiafondos manual y cubierta de invierno.
Para los jardines pequeños, se puede instalar una piscina en superficie con diámetros de tres metros, perfecta para los jardines pequeños y medianos. Gracias a sus acabados, se puede escoger entre materiales más rústicos o más contemporáneos. Las hay revestidas en madera para proporcionar ese aire rústico a los jardines más acogedores.
Tipos de piscina según su sistema de construcción
Ahora nos vamos a centrar en las piscinas que se pueden construir en los jardines en función de sus sistemas de construcción, aportando datos como sus ventajas e inconvenientes, los precios y cuándo es mejor elección uno u otro sistema.
Empezamos por las piscinas de hormigón, la opción de mayor calidad y durabilidad, siendo los sistemas más utilizados el hormigón gunitado o proyectado y el hormigón encofrado. Su principal ventaja es que permite fabricar cualquier forma, tamaño y profundidad, además de permitir una libertad total de diseño, ofrecer máxima resistencia, tener una larga vida útil y aumentar el valor de la vivienda, siendo totalmente personalizable. En contra tiene la mayor inversión inicial necesaria, un tiempo de construcción superior y requiere una impermeabilización correcta. Su coste puede ir desde los veinticinco mil euros hasta más de los ochenta mil.
Pasamos a las piscinas prefabricadas de fibra de vidrio que llegan completamente fabricadas y se instalan en pocos días, siendo la opción más popular entre aquellos que buscan rapidez. Las ventajas de este tipo de piscinas son la velocidad de instalación, la poca necesidad de mantenimiento, la superficie lisa y la buena resistencia. En contra, tiene unas medidas limitadas; el transporte se ve condicionado por el acceso y la personalización es mínima. Su coste oscila entre los quince y los cuarenta mil euros.
Las piscinas de paneles de acero son la solución intermedia entre las piscinas de hormigón y las prefabricadas. Por lo general se trata de paneles de acero galvanizado o inoxidable que se revisten con liner o lámina armada. Como ventajas podemos destacar la rápida instalación, su buena relación calidad-precio y la diversidad de tamaños que se pueden encontrar. Como inconvenientes, una menor personalización y que, por lo general, utilizan como revestimiento lámina armada. Su precio va de los doce a los treinta mil euros.
En las viviendas unifamiliares, las piscinas de bloques de hormigón se han convertido en la alternativa más demandada. Se aconsejan en las piscinas de tamaño pequeño y medio con una profundidad uniforme. Este tipo de construcción de piscinas permite realizar diseños personalizados, aunque basados en líneas rectas.
Ahora hablaremos de las piscinas en función de su ubicación, donde encontramos las piscinas enterradas y las elevadas. Las primeras son las más habituales, ya que ofrecen una integración perfecta con el jardín. Son las más adecuadas en las viviendas unifamiliares, los chalets, los hoteles y las viviendas de lujo. En el caso de las piscinas elevadas, se trata de la alternativa económica y rápida. Las más utilizadas tienen estructura de acero, madera, composite o PVC. Su instalación es más sencilla y requiere menos obra, además de no requerir excavación, aunque tiene que instalarse sobre un terreno compacto y uniforme.
Elegir la piscina es algo que depende de diversos factores como el presupuesto disponible, el espacio existente en la parcela, el uso que se le va a dar, el nivel de mantenimiento deseado, el estilo arquitectónico de la vivienda y el equipamiento y acabados que se deseen incorporar.
Si se busca una opción totalmente personalizada y que ofrezca una máxima durabilidad, las piscinas de hormigón son la opción de referencia. Si la rapidez en la instalación es la prioridad junto a una menor inversión, las piscinas prefabricadas pueden ser la alternativa ideal. Para quienes desean un menor mantenimiento diario, incorporar un sistema de automatización y cloración salina puede marcar la diferencia en comodidad y eficiencia.
En definitiva, el mercado actual de las piscinas ofrece una amplia variedad de opciones. Piscinas adaptadas a prácticamente todas las necesidades y presupuestos: desde modelos elevados de rápida instalación hasta espectaculares piscinas desbordantes o de espejo, cada una de ellas con sus ventajas particulares. Antes de decantarse por alguna piscina en particular, resulta indispensable comparar aspectos como el precio, el mantenimiento, el consumo energético, la durabilidad y las opciones de personalización. Una buena elección es la que hará que la piscina combine diseño, funcionalidad y valor añadido, además de mayor durabilidad.